
EL DESTINO DE ASTRID
CAPÍTULO 3: CELOS
TORONTO, ONTARIO, CANADÁ

INT. / CASA DE FREDERICK, SALÓN / DÍA


Frederick conversa en la sala con su madre y con su amigo Kevin.



Kevin: Me alegro mucho de que ese primer encuentro en
persona con Astrid saliera bien, Frederick.
Victoria: Lo mismo digo, hijo. ¿Qué tal con esa chica? Anoche no me contaste apenas nada, mi vida...
Frederick: Pues muy bien, como les cuento, estuvimos comiendo
en un restaurante, paseando por el pueblo… La verdad que la pasamos genial.
Astrid me gusta mucho, es más guapa de lo que pensé, tanto por fuera como por dentro. (Sonríe)
Kevin: Jajaja. Y yo pensando que sería una tipa gorda y fea,
no te quise decir nada pero estaba un poco asustado…
Victoria: Ay Kevin, qué superficial que eres… (Moviendo la
cabeza)
SAINT ANDRÉ, QUÉBEC, CANADÁ
INT. / OFICINA BANCARIA / DÍA
Jessica discute con Astrid, recordamos que la filipina es la
directora de la oficina bancaria del pueblo, por lo tanto su jefa directa.


Jessica: ¡Estos informes están mal, estúpida!!! ¡Siempre
igual contigo, ya me tienes harta, te lo juro!
Astrid: Lo siento, Jessica, es que… No sé que me pasa hoy,
estoy algo distraída y no consigo concentrarme en el trabajo pero te prometo
que los voy a revisar y corregir. Mañana por la mañana los tendrás en tu mesa.
Jessica: Más te vale, Astrid, porque no pienso tolerar más
errores… Parece mentira que lleves tres años ya trabajando aquí y cometas
faltas como esta. Es inconcebible.
Astrid: Ya te dije que estoy algo distraída hoy… lo siento.
Jessica: Distraída, distraída... ¡¡¡¿Cómo demonios no vas a estar distraída, inepta?!!! Claro te la pasaste ayer
domingo todo el santo día con tu noviecito, el Frederick.
¿Verdad?
Astrid: ¿Cómo sabes tú eso?
Jessica: Hija que no soy boba, además tu amiga la camión de carne me
lo contó. Esa gorda es bien chismosa, querida...
Astrid: Mira, no te permito que hables así de Judit… (Enfadada)
Jessica: ¡Tú a mi me permites lo que me da la gana! (Soberbia) ¿Te
quedó claro? Soy tu jefa y te hablo como me da la gana. Si no estás a gusto ahí
tienes la puerta, que gente deseando trabajar en este banco, la hay a patadas, niña, a patadas.
Astrid: Mmm… (Enojada)
Jessica: Y ahora ponte a trabajar que para eso te paga este
banco, estúpida. Que sea la última vez que te tengo que llamar la atención
porque la próxima vas a la calle. ¿Me has oído? ¡Vas directa a la calle!!! Y da gracias que no hablo con los directivos de Montreal porque te juro que es la última vez que paso una de estas. ¿He hablado claro?
Astrid: Clarísimo... (Conteniéndose para contestarle mal porque no quiere perder su trabajo)
Astrid: Clarísimo... (Conteniéndose para contestarle mal porque no quiere perder su trabajo)
En ese momento la villana se marcha furiosa y aparece Judit. La filipina se choca con ella.

Jessica: ¡Quítate de en medio gorda!!! (Furiosa la empuja y se va a
su despacho)
Judit: ¿Se puede saber que carajo le pasa ahora a la "Miss Amargada" esa? ¿Se
levantó con el pie izquierdo hoy o qué, amiga?
Astrid: No sé pero está de un humor de perros y todo porque
hice mal un informe de las cuentas bancarias de los clientes… Está
insoportable. Y te juro que no fue para tanto.
Judit: Siempre ha sido una rancia, no la hagas caso… Es una dramática que debería mejor dedicarse al mundo de la actuación en vez de dirigir esta oficina.
Astrid: Amenazó con despedirme, Judit. Y no puedo perder mi
trabajo, ahora no están las cosas como para buscar nuevo empleo y menos en este
sector. Además que mis abuelos demasiado hacen con darme casa y...
Judit: Bueno la granja también es tuya, mujer. Intenta mantenerte en bajo perfil… no le des motivos
para regañarte.
Astrid: Eso intentaré...
Judit: Y que no se le ocurra hablarme a mí así en ese tonito la miss polioperada esa, porque soy capaz de agarrarla de esas greñas con extensiones baratas que lleva !y arrastrarla por todo el pueblo!!!
Astrid: Jajaja, gracias Judit, al menos me sacaste una sonrisa hoy.
Judit: Voy a lo mío, que tengo clientes esperando en la ventanilla… (Se va apurada)
Astrid: Eso intentaré...
Judit: Y que no se le ocurra hablarme a mí así en ese tonito la miss polioperada esa, porque soy capaz de agarrarla de esas greñas con extensiones baratas que lleva !y arrastrarla por todo el pueblo!!!
Astrid: Jajaja, gracias Judit, al menos me sacaste una sonrisa hoy.
Judit: Voy a lo mío, que tengo clientes esperando en la ventanilla… (Se va apurada)
EXT. / GRANJA LAMBERT, PATIO / DÍA

Jacques y su empleado Philippe llegan al patio de la granja
subidos en un tractor con remolque. En él llevan gran cantidad de hierba verde
recién segada para ensilar (guardarla en silos para alimentar al ganado en el invierno). Ambos bajan
del tractor y conversan.


Philippe: Bueno pues esta es la primera carga… Supongo que
tardaremos una semana o así en ensilar todo. ¿Verdad?
Jacques: Así es, Philippe… Luego en agosto tocan
otras parcelas.
Philippe: ¿Y su nieto? ¿Dónde está Mathieu? No le he visto en todo el día.
Jacques: Marchó por unos días a Toronto a hacer unos exámenes para ver si puede entrar a la universidad en otoño. Quiere estudiar ingeniería agrónoma.
Philippe: Ahm... no sabía.
Jacques: Oye, cambiando de tema… Me he enterado que andas interesado en mi nieta Astrid. ¿Es cierto eso?
Philippe: ¿Y su nieto? ¿Dónde está Mathieu? No le he visto en todo el día.
Jacques: Marchó por unos días a Toronto a hacer unos exámenes para ver si puede entrar a la universidad en otoño. Quiere estudiar ingeniería agrónoma.
Philippe: Ahm... no sabía.
Jacques: Oye, cambiando de tema… Me he enterado que andas interesado en mi nieta Astrid. ¿Es cierto eso?
Philippe: Así es señor Lambert… ¿Cómo sabe?
Jacques: Al parecer Astrid se lo contó a mi esposa. Mira,
muchacho, no es por desanimarte ni nada pero mi nieta está enamorada de otro
chico, uno de Toronto. Se llama Frederick.
Philippe: Ya, ya lo sé, pero aún así no pierdo las esperanzas.
Astrid me gusta, jefe, me gusta de verdad.
Jacques: Bueno que más quisiera yo que ella pusiera sus ojos
en ti, eres un muchacho honrado y trabajador.
Philippe: Gracias señor. (Sonríe pensando: Viejo idiota,
aparte de Astrid también me interesa esta granja… hacerme dueño y señor de todo
esto)
Jacques: Bueno, vamos a la casa que ya se acerca la hora de
la comida, luego descargamos el remolque.
Philippe: Me gustaría me contara acerca de la granja. ¿Es muy
grande? ¿Cuántas cabezas de ganado tienen? Si no es indiscreción…
Jacques: Pues la granja tiene una superficie de unas 80
hectáreas, casi todas en propiedad. Unas 10 las arriendo a un vecino. Como bien sabes cultivamos cebada, maíz… y el
resto la mayoría es pasto para el ganado. Ahora mismo hay unas 70 vacas, de raza Ayrshire, Jersey, Holstein... como ya has visto.
Philippe: Sí.
Jacques: Más otras tantas cabezas de ganado joven, dos
toros... Bueno, además de los dos caballos de mi nieta… una docena de gallinas
y poco más.
Philippe: No sabía que Astrid supiera montar a caballo.
Jacques: Su sueño es ir a las olimpiadas, ha competido en
varios certámenes nacionales de salto. El mes que viene tiene uno en Chicago, su amiga Judit irá con ella. Es el primer concurso al que acudirá fuera de Canadá. Está deseando que llegue la fecha.
Philippe: Interesante… (Sonríe con astucia)

SAINT ANDRÉ, QUÉBEC, CANADÁ
INT. / OFICINA BANCARIA / DÍA
INT. / OFICINA BANCARIA / DÍA
Astrid y Judit charlan en la oficina, sentadas a sus
respectivas mesas. A esa hora ya no hay clientes en el banco y tanto Jessica
como Olivia han salido a comer a un restaurante del pueblo.


Judit: ¿Sabes algo de Frederick? ¿Te ha escrito o llamado?
Astrid: Sí, me envío un mensaje antes y me dijo que vendrá a
verme el próximo sábado, quiere quedarse el fin de semana en el pueblo.
Judit: ¿Y dónde piensa dormir?
Astrid: Le he recomendado el hostal, es lo único que hay
acá, ya sabes. No voy a meterlo en casa, mis abuelos no lo permitirían, ya sabes como son de tradicionales.
Judit: Bueno, me alegro que al menos lo de vosotros dos vaya
bien, amiga. La verdad se ve un chico muy noble. Nada que ver con el idiota de
Philippe.
Astrid: Ay Judit, ni me hables de ese imbécil… que no lo
soporto. Y encima ahora trabajando en la granja tú no sabes… Lo tengo que ver
casi a diario.
Judit: Pues déjale claro que no te interesa y punto.
Astrid: Ya lo he hecho pero no se cansa de molestarme.
Judit: ¿Sabes qué? Que Philippe debería verte con Frederick
este fin de semana juntos para que se olvide de ti y deje de fastidiarte. Eso
deberías hacer.
Astrid: ¿Tú crees, Judit?
Judit: Hazme caso… seguro si te ve bien con Frederick se
aburrirá y te dejará en paz.
Astrid: Eso espero porque me tiene harta ya… Aunque no
estuviera con Frederick, Philippe no me interesa, amiga. Antes me haría lesbiana
que andar con ese tipo.
INT. / CASA LAMBERT, COCINA / DÍA
Por la tarde, a última hora, Jacques y su esposa Eva están
hablando en la cocina.


Jacques: Astrid está muy ilusionada con Frederick, si te soy
sincero me gustaría conocerlo personalmente.
Eva: No sé qué decirte… Philippe está interesado en ella, ya
lo sabes… Creo que la niña debería olvidarse del muchacho ese de Toronto y
fijarse en él. A fin de cuentas no se yo si esa relación funcione, a distancia…
viéndose sólo los fines de semana… Bah.
Jacques: Dales tiempo, Eva, yo creo que Frederick es un buen
chico, si se gustan y se quieren, la distancia no será un problema, mujer.
Eva: ¿Tú crees?
Jacques: Que malpensada eres. En serio… Me voy, Philippe me
está esperando para ordeñar las vacas. (Se marcha)
Eva: Mmm… creo que Astrid debería salir con Philippe. Ese el
muchacho que realmente le conviene. Un chico de campo y... (Molesta)

TORONTO, ONTARIO, CANADÁ

INT. / ESTACIÓN DE TREN, ASEO MASCULINO / DÍA
Mathieu está dentro de una de las cabinas de WC escuchando la discusión entre Victoria y Richard.



Richard: O me pagas más dinero o te juro que le contaré todo a la policía. Que yo maté a esa mujer hace veinte años y que tú fuiste el cerebro de dicho crimen. Si yo me hundo, tú te hundes conmigo. ¿Me oíste Victoria?
Victoria: Está bien... mañana te pagaré lo que quieres. 20.000 dólares en efectivo. Nos vemos a las 12 en punto aquí mismo.
Richard: Más te vale cumplas tu palabra... Hasta mañana.
Pero cuando Richard se da la vuelta para marcharse, Victoria le aborda por la espalda con una cuerda al cuello para inmovilizarlo. La maquiavélica villana saca una afilada navaja de su chaqueta y le corta el cuello a Richard sin miramientos. Mathieu lo presencia todo escondido tras la rendija de la cabina de wc completamente horrorizado con los ojos como platos. Escuchamos música incidental.
La villana se dispone a revisar bajo las puertas de las cabinas de WC para ver si hay alguien escondido que haya sido testigo de la discusión y del crimen. Mathieu se sube sobre el inodoro, totalmente aterrorizado pensando lo peor. Victoria chequea bajo todas las puertas y al no ver pies, se marcha tranquila del lugar, dejando el cuerpo sin vida de Richard en un charco de Sangre.
Mathieu baja del inodoro y abre la puerta de la cabina lentamente, asustado y temeroso. El muchacho se dispone a llamar a la policía usando su teléfono móvil pero...
Mathieu: No... si aviso a la policía creerán que fui yo quién lo hizo, tengo que salir de aquí... tengo que irme sin que nadie me vea... Tengo que...
En ese momento el chico ve una ventana abierta y se le ocurre la idea de marcharse por allí. El muchacho salta hacia un sucio callejón donde hay contenedores de basura y escapa del lugar a toda prisa. Mathieu no se atreve a dar parte a la policía por miedo a ser acusado de dicho crimen. Pero en el fondo sabe que debe contar lo que vió en ese aseo de la estación de Toronto. ¿Lo hará? Veremos más adelante.
DÍAS DESPUÉS

INT. / ESTACIÓN DE TREN, ASEO MASCULINO / DÍA
Mathieu está dentro de una de las cabinas de WC escuchando la discusión entre Victoria y Richard.



Richard: O me pagas más dinero o te juro que le contaré todo a la policía. Que yo maté a esa mujer hace veinte años y que tú fuiste el cerebro de dicho crimen. Si yo me hundo, tú te hundes conmigo. ¿Me oíste Victoria?
Victoria: Está bien... mañana te pagaré lo que quieres. 20.000 dólares en efectivo. Nos vemos a las 12 en punto aquí mismo.
Richard: Más te vale cumplas tu palabra... Hasta mañana.
Pero cuando Richard se da la vuelta para marcharse, Victoria le aborda por la espalda con una cuerda al cuello para inmovilizarlo. La maquiavélica villana saca una afilada navaja de su chaqueta y le corta el cuello a Richard sin miramientos. Mathieu lo presencia todo escondido tras la rendija de la cabina de wc completamente horrorizado con los ojos como platos. Escuchamos música incidental.
La villana se dispone a revisar bajo las puertas de las cabinas de WC para ver si hay alguien escondido que haya sido testigo de la discusión y del crimen. Mathieu se sube sobre el inodoro, totalmente aterrorizado pensando lo peor. Victoria chequea bajo todas las puertas y al no ver pies, se marcha tranquila del lugar, dejando el cuerpo sin vida de Richard en un charco de Sangre.
Mathieu baja del inodoro y abre la puerta de la cabina lentamente, asustado y temeroso. El muchacho se dispone a llamar a la policía usando su teléfono móvil pero...
Mathieu: No... si aviso a la policía creerán que fui yo quién lo hizo, tengo que salir de aquí... tengo que irme sin que nadie me vea... Tengo que...
En ese momento el chico ve una ventana abierta y se le ocurre la idea de marcharse por allí. El muchacho salta hacia un sucio callejón donde hay contenedores de basura y escapa del lugar a toda prisa. Mathieu no se atreve a dar parte a la policía por miedo a ser acusado de dicho crimen. Pero en el fondo sabe que debe contar lo que vió en ese aseo de la estación de Toronto. ¿Lo hará? Veremos más adelante.
DÍAS DESPUÉS
SAINT ANDRÉ, QUÉBEC, CANADÁ
EXT. / PLAZA DEL PUEBLO / DÍA
Es sábado por la mañana. Frederick ha llegado al pueblo
nuevamente para ver a su novia. Astrid y el chico conversan en la plaza junto
al coche de él.


Frederick: Me alojo en el hostal, es sencillo pero para una
noche está bien, no te preocupes.
Astrid: Estoy tan contenta de volver a verte, esta semana se
me ha hecho eterna, Frederick. La verdad no ando muy bien en el trabajo. ¿Y tú
conseguiste algo ya?
Frederik: Sí, empiezo este lunes a trabajar en Toronto como agente de ventas en la misma aerolínea que mi amigo Kevin. Estoy muy ilusionado, la verdad.
Astrid: Bueno, al menos ya encontraste trabajo. Espero te
vaya muy bien. (Sonríe)
Frederick: Te eché mucho de menos esta semana, por internet y
teléfono no es igual que en persona.
Astrid: Lo sé… (Triste)
Frederick: Tú tienes tu vida aquí, yo allá… Sólo espero que mi nuevo empleo me permita
venir a verte todos los fines de semana.
Astrid: No te preocupes por eso, yo también puedo ir a Toronto a visitarte.
Frederick: ¿De verás vendrías? (Sonríe)
Astrid: Claro… Ay Frederick, hay algo muy importante sobre mi
familia que no te he contado. No sé como te lo vayas a tomar pero…
Frederik: ¿De qué se trata, mi amor?
Astrid: Mi padre está en prisión, Frederick.
Frederik: ¿Qué? (Sorprendido)
Astrid: Nunca te lo había dicho hasta ahora pero creo que
debes saberlo. El fue acusado hace veinte años de un crimen que no cometió.
Frederik: Lo siento… ¿De qué le acusaron?
Astrid: De haber asesinado a mi madre… Yo apenas tenía seis o siete años creo.
Frederik: Dios mío…
Astrid: Una juez le declaró culpable pero mi papá cree que fue a propósito para hacerle daño porque esa mujer estaba encaprichada con él y se vengó por despecho. Mi papá es inocente, Frederick, yo lo sé…
Frederick: Te creo, no te preocupes. Tranquila.
Astrid: Y quiero sacarle de la cárcel pero no sé como, no
conozco ningún buen abogado… No sé.
Frederick: Tal vez yo te pueda ayudar con eso. Conozco uno en Toronto que seguro pueda echarte una mano con ese caso.
Astrid: ¿De veras? ¡Ay Frederick, no sabes cuánto te lo
agradecería!! (Se abraza a él)
Ambos sonríen y finalmente se besan tiernamente. Su primer
beso como pareja. Frederick y Astrid se besan abrazados en la plaza del pueblo
ante la gente. No muy lejos de ellos, Jessica y Olivia les ven.


Olivia: Vaya, ahí está la bobita con su novio de la ciudad.
Jessica: Maldita mosquita muerta… (Celosa) Sólo de verla
besándose con él me dan náuseas.
Olivia: ¿Celosa, eh?
Jessica: Ese tipo tiene que ser para mí, no para esa
mugrosa. En cuanto tenga oportunidad me acercaré a él.
Olivia: Dudo mucho que puedas hacer algo, parece que no se
separa de Astrid…
En otra zona de la plaza, por una de las calles aparece
Philippe, quien al ver a Frederick con Astrid enfurece de celos y se acerca a
ellos.



Philippe: ¿Se puede saber qué haces besándote con este tipo en
plena calle, Astrid?
Frederick: ¿Quién eres tú?
Astrid: Ay no, el que faltaba… (Molesta)
Philippe: ¡Soy su novio!!!
Frederick: ¿Quéee? (Molesto y sorprendido)
Astrid: ¡Eso no es cierto, Philippe, deja de inventar cuentos,
desgraciado!!!
Philippe: ¿Tú eres el tal Frederick, el pijo de Toronto, verdad?
Pues que sepas que tu noviecita está conmigo, te está engañando.
Astrid: ¡No le creas mi amor, está mintiendo!!!
Frederick: Ahora mismo me van a explicar porque no entiendo
nada de nada…
Philippe: Astrid y yo estamos juntos, ella es mi novia,
incluso hemos pensado en boda y todo.
Astrid: ¡Mentira!! Frederick, por Dios, no le creas ni una
sola palabra. Philippe es un chico del pueblo que trabaja en la granja de mis
abuelos pero nada más. No tengo nada con él.
Frederick: ¿Se puede saber que clase de broma de mal gusto es
esta Philippe?
Philip: Ah o sea… ¿Qué la crees a ella? Jajaja, pues
tremendo idiota saliste entonces.
Frederick: ¡Oye, patán, a mi me respetas si no quieres que te
parta la cara! ¿Estamos?
Philippe: ¿Ah sí? ¿Tú y cuantos más, muñequito de tarta?
(Burlándose) No sé que le ves a este tipo Astrid, si parece un pijo de ciudad. De Ontario tenías que ser, payaso... Por culpa de vosotros es que Québec no es una nación independiente. Pero algún día nos separaremos de Canadá. ¡Eso lo puedes jurar, don pijo!
Frederick: ¡A que te rompo la boca, imbécil!
En ese instante Frederick se abalanza para golpearle pero Astrid se interpone entre ambos hombres para impedir una pelea.
Frederick: ¡A que te rompo la boca, imbécil!
En ese instante Frederick se abalanza para golpearle pero Astrid se interpone entre ambos hombres para impedir una pelea.
Astrid: ¡No Frederick, por favor! ¡Cállate Philippe! Haz el favor de largarte, te he dicho
que no me interesas y no pienso tener nunca nada contigo.. ¡Nunca!! Así que o
dejas de molestarme o te juro que haré lo posible para que mi abuelo te
despida. ¿Entendiste?
Philippe:: Estúpida… ¡Chao Freddy Krueger!! (Se burla)
Frederick: Imbécil…. ¿Pero ese tipo de que va?
Astrid: No le hagas caso… Me tiene harta. Quiere conmigo y
yo paso de él. Tienes que confiar en mí, mi amor.
Frederick: Ven… (Se abrazan) No te preocupes yo confío en ti.
¿Y tú en mí?
Astrid: Sí, y lo sabes. (Se besan)
Frederik: Si ese muchacho te vuelve a molestar dímelo porque
le rompo las narices, te lo prometo. (Celoso)
Astrid: Tranquilo. Tengo una idea. Vamos para la granja y te
presento a mis abuelos. ¿Quieres? Está a unos veinte kilómetros pero se tarda
poco en llegar.
Frederik: Está bien, si vamos. Me encantaría conocerles…
(Sonríe)
Astrid: Vamos en tu coche y yo te indico. No te preocupes.
Ambos suben al auto y se van.
MONTREAL, QUÉBEC, CANADÁ
INT. / PRISIÓN, SALA DE VISITAS / DÍA
Victoria ha ido a la cárcel de la ciudad para visitar a Samuel,
el padre de Astrid. Ambos conversan a través
de un cristal y un teléfono.


Samuel: ¿Se puede saber que haces tú aquí desgraciada?
Victoria: Vine a verte, han pasado muchos años… Samuel.
Samuel: Escúchame bien, mi hija va a sacarme de este lugar y
te voy a demandar por haberme metido en prisión injustamente, Victoria, eso te
lo puedo asegurar.
Victoria: Nunca saldrás de esta mugrosa cárcel. ¿Y sabes por
qué? Porque haré lo imposible para que te pudras tras las rejas de esta
prisión. Sobre mi cadáver saldrás de aquí, Samuel, sobre mi cadáver.
Samuel: Estoy seguro que fuiste tú quien mató a Marion para
inculparme después. Fuiste tú, desgraciada.
Victoria: Eso no lo puedes probar… yo no le hice nada a tu
mujercita. Tú eres el asesino y por eso estás pagando por su muerte aquí
dentro, infeliz.
Samuel: Haz el favor de marcharte y no vuelvas nunca más por
aquí. (Se va enojado)
Victoria: Desgraciado… Nunca te perdonaré el haberte burlado
de mí. Jamás. Y ahora te dejo, querido, debo tomar un avión, me voy a Londres por temas de trabajo. Chao, rey... (Se va burlona pero furiosa)
CONTINUARÁ…
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