
EL DESTINO DE ASTRID
CAPÍTULO 0: EL CRIMEN PERFECTO
El siguiente capítulo es una precuela de la historia, el origen...
MONTREAL, QUÉBEC, CANADÁ

Esta historia inicia en la hermosa ciudad canadiense de Montreal. Varias imágenes marcan el comienzo de la trama poco más de dos décadas atrás en el tiempo...

Octubre de 1998
INT. / CASA DURAND, SALÓN / DÍA

Samuel y su esposa Marion, los padres de Astrid quién por esa época apenas contaba con seis años de edad, están discutiendo en la sala de la vivienda. En 1998 el pequeño Mathieu apenas tiene cuatro meses de vida. En la habitación, Marion y Samuel mantienen una acalorada bronca. La niña a esa hora está en el colegio mientras que el bebé duerme plácidamente en la cuna de su cuarto.


Marion: ¡Bueno ya basta Samuel!! ¡Basta ya!!! Deja de mentirme. Tienes algo con esa maldita mujer y no me lo vas a negar más... Te juro que de hoy no pasa que me cuentes toda la verdad.
Samuel: ¡Estas completamente loca Marion! No sabes ni lo que dices. ¿Cómo se te ocurre pensar que yo mantengo un lío con esa señora? Si es mucho mayor que yo.
Marion: Victoria y tú tienen algo... De eso estoy segura. No es normal que te llame por teléfono día sí y día también.
Samuel: Mi amor, te estoy diciendo la verdad. Nunca hice nada con Victoria, jamás tendría una aventura con nadie y mucho menos con esa vieja. ¿Pero en serio me crees capaz de acostarme con esa mujer?
Marion: Ya no sé que creer, no sé con quién estoy casada... Deja que mis padres se enteren de que me eres infiel con esa.... con esa descarada que más vale se preocupe de su marido y su hijo.
Samuel: Escúchame... cariño... (Se le acerca) Tengo que contarte algo pero no es lo que tú crees.
Marion: ¡No me toques Samuel!! No te me acerques porque no respondo...
Samuel: Victoria me acosa en el trabajo, en los juzgados. Desde que empecé a trabajar como su secretario personal no deja de insinuarse... Es por eso que me llama y me envía mensajes pero yo no tengo nada con ella.
Marion: ¿Quéee? ¿Pero qué demonios estás diciendo Samuel?
Samuel: Esa señora me acosa sexualmente, Marion, y no me atrevo a denunciarla porque sé el cargo que tiene, nadie me creería.
Marion: No puede ser... (Alucinada)
Samuel: Victoria Davis me acosa porque quiere acostarse conmigo y como yo le dije que no, me amenazó con vengarse. Si voy a la policía se reirán de mí, nadie toma en serio cuando un hombre es acosado en el trabajo y mucho menos por una mujer.
Marion: ¿Y qué importa lo que diga la gente, Samuel? Esa golfa no es más que una vieja puerca que lo único quiere es destruir nuestro matrimonio y casi que lo está logrando. ¿Por qué no me contaste nada de esto antes? ¿Por qué?
Samuel: Porque sabía que no me ibas a creer... (Apenado) Jamás haría nada con esa tipa, yo te quiero. Pero no sé como librarme de ella.
Marion: Deja ese trabajo, aléjate de Victoria Davis. ¿Me entendiste? Renuncia mañana mismo. Mañana.
INT. / TRIBUNALES, DESPACHO DE VICTORIA / DÍA
La afamada juez Victoria Davis se encuentra sentada a su mesa de trabajo revisando varios documentos y casos que debe presidir próximamente. Junto a ella está la fiscal Monique Davis, quién casualmente es su prima.


Victoria: Escúchame bien Monique, voy a destruir a ese desgraciado. ¿Cómo se atrevió a rechazarme? ¿Cómo pudo hacerme esto?
Monique: Si tu marido se entera que andas de ojo alegre con un joven de 30 años te va a matar, Victoria.
Victoria: No querida, aquí la que se va a morir es otra.
Monique: ¿De qué estás hablando? (Extrañada)
Victoria: Hace poco que supe que el imbécil de Samuel está casado con una tal Marion.
Monique: ¿Qué es lo que estás pensado? Cuando te veo hablar así me das miedo, prima.
Victoria: Te voy a contar todo mi plan y tú vas a ser mi cómplice. Voy a sacar de en medio a esa mujer. Samuel me va a pagar su desprecio.
Monique: ¿Te volviste loca? ¿Estás hablando en serio Victoria?
Victoria: Y tan en serio. Y tú, querida, tú me vas a ayudar a ejecutar lo que tengo en mente.
Monique: No Victoria, conmigo no cuentes para...
Victoria: ¿Quieres que le cuente a la prensa que antes de ser fiscal en los tribunales de esta ciudad, ejercías la prostitución en un burdel de Ottawa? ¿Quieres que lo haga?
Monique: No por favor, Victoria, no puedes hacerme eso...
Victoria: Ponme a prueba...
Monique: Que quieres que haga.
Victoria: Escúchame bien, voy a contratar un tipo para que asesine a Marion Durand esta misma noche. Después tú y yo nos vamos a encargar de hundir a ese miserable de Samuel tras las rejas.
Monique: Quieres... vamos, hablando claro, quieres inculparle de la muerte de su esposa.
Victoria: Esa será mi venganza... A Victoria Davis, nadie, óyeme bien Monique, nadie le hace un desprecio como mujer. Samuel va a desear no haber nacido.
La villana sonríe con maldad. Escuchamos música incidental.
EXT. / CALLE / NOCHE
Esa misma noche, Marion camina de regreso a su casa tras haber pasado el día en el trabajo. La joven es cajera en un supermercado de la ciudad. Marion está hablando en una cabina telefónica con su esposo Samuel quien a esa hora está ya en casa al cuidado de los niños.



Marion: Enseguida estaré en casa, Samuel. ¿Pensaste lo que hablamos esta mañana?
Samuel: Si, mi amor, mañana mismo le presentaré mi renuncia a Victoria Davis.
Marion: Bien, y no te preocupes que seguro pronto algún empleo nuevo encuentras. Será por falta de trabajo en esta ciudad, hombre.
Samuel: No tardes, la niña ya está preguntando por ti. Voy a hacer la cena y a darle el biberón a Mathieu. Ah por cierto, tus padres llamaron por teléfono y dijeron que llegarían esta noche para pasar el fin de semana con nosotros.
Marion: OK, qué buena noticia, nos vemos en un rato. Voy al coche. Hasta luego cariño.
Samuel: Un beso, mi amor.
Ambos terminan la llamada y Marion sale de la cabina telefónica. La joven se dispone a caminar hacia su auto el cual está aparcado a pocos metros, sólo debe cruzar la calle. Cuando Marion se dispone a atravesar dicha calle para ir hasta el coche, otro vehículo aparece a toda velocidad por la solitaria rue. El auto se lleva por delante sin piedad a Marion y la lanza por los aires en una brutal y espectacular escena. Escuchamos música incidental dramática. Marion muere en el acto. El coche homicida se da a la fuga en medio de la oscura noche desapareciendo para siempre sin que nadie haya presenciado el crimen.
INT. / CASA DURAND, SALÓN / NOCHE
Horas más tarde dos agentes de policía se presentan en casa de Samuel. En la puerta principal de la vivienda el joven es detenido por la policía.

Agente1: Queda usted arrestado por el asesinato de Marion Durand.
Samuel: ¿Quéee? ¿Pero qué está diciendo? ¿Como que mi esposa? (Nervioso y angustiado)
En ese momento aparecen tras él Eva y Jacques.


Eva: ¿Qué está diciendo agente? (Aterrorizada)
Agente2: Lo lamento señora pero... debemos llevarnos a este hombre a comisaria.
Jacques: ¿Qué es lo que pasa? ¿Nos pueden explicar?
Agente1: El señor Samuel Durand ha sido detenido por haber matado a su mujer.
Eva: ¿Quéee? No Dios mío... esto no puede ser posible... ¡Marion! ¿Dónde está mi hija? ¡Marioooonnn!! No, no Jacques... ¡Nooooo!!!!!
Y Jacques se abraza a su esposa también muy afectado por la noticia pero sin poder creer la acusación que la policía ha hecho contra Samuel.
MESES DESPUÉS
Estamos a comienzos del verano de 1999. Ha pasado mucho tiempo desde el asesinato de Marion y hoy al fin ha llegado el momento del juicio de Samuel.

INT. / TRIBUNALES, SALA DE JUICIO / DÍA
Esa mañana varias personas asisten al tribunal, ya que va a hacerse pública la sentencia hacia el acusado. Samuel ha pasado todo este mes bajo arresto provisional pero ahora ha llegado el momento de la verdad. La implacable y malvada juez Victoria Davis preside la sesión. Entre los bancos del público se encuentran Eva y Jacques. Samuel está acompañado de su abogado Gregory Montblanc. Por otra parte los padres de Marion están acompañados por la fiscal Monique Davis.






Victoria: En pie por favor.
Todos se ponen de pie y la juez comienza su dictámen.
Victoria: Tras varios meses de investigación del caso y tras haber recabado las pruebas suficientes para emitir un veredicto, finalmente tengo ya en mi manos la decisión de este tribunal.
Samuel: Esa maldita mujer no puede ser quien juzgue mi caso, Gregory.... ¿La cambiaron en el último momento?
Gregory: Eso parece, Samuel. Mejor no digas nada... permanece en silencio hasta escuchar el veredicto.
Victoria: Este tribunal declara al acusado Samuel Durand.... (Leyendo un documento) por el delito de asesinato en primer grado de la ciudadana Marion Durand....
Todos hacen silencio hasta que finalmente...
Victoria: Culpable.
Samuel: ¿Quéeee? ¡Esto es una injusticia! ¡Yo no maté a mi esposa! ¡Soy inocente! ¡Inocenteeeeeeee!!! (Entre lágrimas)
Dos agentes de seguridad tratan de sujetarle para calmarlo. Su abogado no puede dar crédito tampoco a dicha sentencia.
Victoria: Samuel Durand cumplirá una condena de treinta años de prisión sin fianza en el centro penitenciario Montreal II.
Eva: ¡Ójala te pudras en la cárcel, maldito asesino!!! ¡Hijo de perra!!! ¡Asesinoooo!!! (Llorando deshecha)
Jacques: No es posible que nuestro propio yerno asesinara a nuestra hija...
Eva: Ya viste el veredicto, Samuel es culpable. Él mató a Marion.
Jacques: No puede ser, Eva... me niego a creer que Samuel sea un asesino.
Samuel: ¿Qué va a ser de mis hijos? ¿De Astrid, de Mathieu? ¿Quién cuidará de ellos?
Monique: Sus abuelos, Jacques y Eva Lambert obtendrán enseguida la custodia y patria potestad de ambos menores.
Samuel: ¿Quéee?
Eva: Te juro que no vas a volver a ver a los niños en tu miserable vida, maldito infeliz. ¡Eres un bastardo, un asesinoooo!!!
En ese momento Eva se abalanza sobre su yerno y le sacude una tremenda bofetada que le vuelve el rostro. Samuel llora amargamente ante la actitud de su suegra. Jacques toma del brazo a su esposa para intentar impedir que siga agrediéndo a Samuel. Todo el mundo comenta el caso.
Victoria: ¡Orden, orden en la sala!! Agentes por favor, pueden llevarse al acusado. Se levanta la sesión. (Dando un golpe con su mazo de madera en la mesa)
La juez se marcha del tribunal acompañada por la fiscal Monique Davis. Mientras, los agentes de policía se llevan al pobre Samuel a prisión. En la sala Eva, rota de dolor y en un mar de lágrimas, llora abrazada a su marido.
Eva: Cuando los niños sepan que su padre mató a su madre, Jacques... No quiero ni imaginar como reaccionarán Mathieu y Astrid cuando sean mayores y podamos decirles la verdad...
Jacques: Samuel no pudo matar a Marion, me resisto a aceptarlo.
INT. / PRISIÓN, SALA DE RECEPCIÓN / DÍA
Pocas horas después Samuel ingresa al centro penitenciario donde ya vestido con el uniforme de recluso se hace las pertinentes fotografías de su ingreso en prisión, de frente, ambos perfiles...

Samuel pasará treinta años en la cárcel por un crimen que no cometió.

Días después Victoria va a visitarlo y en la sala de visitas ambos conversan a través del cristal, usando dos telefonillos habilitados para las visitas a presos en ese tiempo.


Victoria: Así te quería yo ver desgraciado...
Samuel: ¿Cómo pudiste hacerme esto, maldita zorra? Eres despreciable pero te juro que algún día voy a salir de aquí y...
Victoria: ¿Y qué, guapo? ¿Qué vas a hacer? Te esperan tres décadas de sufrimiento en este pozo de mierda del que espero nunca salgas con vida.
Samuel: ¿Qué te hice? ¿Por qué me odias tanto?
Victoria: Tú me despreciaste, no quisiste acceder a mis deseos... Y ahora lo estás pagando.
Samuel: Estás completamente loca... loca de remate... Eres una...
Victoria: Mucho cuidadito con lo que me vas a decir, imbécil. Porque te recuerdo que aquí la que tiene la sartén por el mango, soy yo. (Sonríe con maldad)
Samuel: Yo no maté a mi mujer, jamás le habría hecho daño a Marion. Yo la amaba, era mi vida.
Victoria: Pues ya ves lo que pasa por ser tan... fiel.
Samuel: ¿Qué es lo que tratas de decirme? ¿Qué insinuas? (Preocupado)
Victoria: ¿Yo? Nada, querido, nada...
Samuel: No... no es posible lo que estoy pensando.... (Aterrado)
Victoria: Pues... puedes pensar lo que quieras, cariño... Lo dejo a tu imaginación. Ahora debo irme. Tengo una vida que vivir, en cambio tú... Espero te pudras en este infierno. Hasta nunca, Samuel. (Colgando el teléfono)
La villana sonríe con malicia y se marcha con desaire del lugar. Samuel se queda aún sentado al otro lado del cristal y al colgar su telefonillo, habla consigo mismo.
Samuel: ¿Será que...? No.... no puede ser... ¿Y si... y si fué ella quién mato a Marion?
En primer plano el rostro de Samuel habla por sí sólo. Escuchamos música incidental. Pasarán veinte años hasta que pueda descubrirse la verdad.
CONTINUARÁ....

Reparto
Matt LeBlanc - Samuel
Jennifer Aniston - Marion
Anjelica Huston - Victoria
Helen Mirren - Eva
Robin Williams - Jacques
Julianne Moore - Monique
Sam Neil - Gregory
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