
EL DESTINO DE ASTRID
CAPÍTULO 5: AMOR Y PASIÓN
SAINT ANDRÉ, QUÉBEC, CANADÁ

INT. / GRANJA LAMBERT, GARAJE / DÍA
Eva llega al garaje y ve a su marido tendido en el suelo,
con una brecha en la nuca y sobre un charco de sangre. La pobre mujer comienza
a gritar desesperada y se acerca a Jacques junto al piso.


Eva: ¡Jacques!! ¡Oh Dios mío!!! ¡Jacques!!! ¡JACQUES!!!
¡Ayuda por favor!! ¡Philippe!! ¡Philippe!!!
Pero no hay nadie en la granja, Eva está sola. La abuela de Astrid sale corriendo a toda
prisa hacia la casa para pedir una ambulancia y también avisar por teléfono a
su nieta que como sabemos se encuentra de fin de semana en Toronto con Judit
y Frederick.
TORONTO, ONTARIO, CANADÁ

INT. / RESTAURANTE / DÍA
Astrid, Frederick y Judit están almorzando sentados a una de
las mesas. En ese momento suena el móvil de Astrid. La joven contesta y…




Astrid: ¿Sí, abuela? ¿Qué tal, ocurre algo? Me extraña me llames...
Eva: ¡Ay Astrid!! ¡Astrid mi niña!!! (Angustiada)
Astrid: ¿Qué pasa abuela? (Nerviosa)
Judit: ¿Qué ocurre amiga?
Mientras Frederick mira a la chica sin entender nada.
Eva: Astrid, mi amor. Sucedió una desgracia, cariño. Tu
abuelo, tu abuelo Jacques…
Astrid: ¿Qué es lo que le pasó a mi abuelo, dime?
Eva: Se lo van a llevar en ambulancia para el hospital central de Montreal. Tiene una brecha en la cabeza, al parecer alguien le atacó por la
espalda en el garaje. Hija, estoy sola… Necesito que regreses cuanto antes. ¡Ven ya!
Astrid: Dios mío…. (Horrorizada se lleva una mano a la boca)
Eva: Tengo que colgar, recuerda, hospital central. Allá nos
vemos. (Terminando la llamada)
Frederick: ¿Qué ha pasado mi amor? ¿Tu abuelo está bien?
Astrid: Va de camino al hospital, parece que alguien le
atacó en la casa y está grave. Tenemos que volver, Judit. Vamos.
Todos se levantan de sus sillas.
Judit: Por supuesto, amiga. Tenemos que pasar por el hotel y
recoger la maleta cuanto antes.
Frederick: Yo voy con vosotras. No te preocupes,
no pienso dejarte sola en estos momentos Astrid.
Astrid: Gracias, mi amor, no sé que haría sin ti. (Se
abrazan fuertemente)
SAINT ANDRÉ, QUÉBEC, CANADÁ
INT. / CASA DE OLIVIA, COCINA / DÍA
INT. / CASA DE OLIVIA, COCINA / DÍA
Olivia y Jessica están comiendo juntas en la cocina. Ambas
conversan sentadas a la mesa.


Jessica: ¿Sabes lo que voy a hacer? En cuanto pueda me le
voy a meter por los ojos a Frederick. Ese galanazo tiene que caer rendido a mis
encantos.
Olivia: Te veo muy segura de ti misma y siento decirte que
ese chico sólo tiene ojos para la bobita de Astrid.
Jessica: Eso es lo que te crees… Tengo mis armas de mujer y
sé usarlas muy pero que muy bien, cariño.
Olivia: ¿Y que piensas hacer? ¿Aparecértele desnuda cuando
venga a un hotel?
Jessica: No sería mala idea, la verdad, jajaja.
Olivia: Jajaja. Estás muy loca, amiga, pero que muy loca.
Jessica: Ya vas a ver… (Sonríe con astucia)
MONTREAL, QUÉBEC, CANADÁ

INT. / HOSPITAL CENTRAL, SALA DE ESPERA / DÍA

INT. / HOSPITAL CENTRAL, SALA DE ESPERA / DÍA
Han pasado varias horas, ya es por la tarde. Astrid,
Frederick y Judit acaban de llegar al hospital. En la sala de espera
se encuentran con Eva y Mathieu.





Astrid: ¡Abuela!! (Se abrazan)
Eva: ¡Hija, Astrid mi niña!!! (Llorando)
Astrid: ¿Se sabe algo del abuelo? ¿Cómo está? Dime la verdad, por lo que más quieras...
Eva: Está muy mal, Astrid, muy mal.
Mathieu: Acaban de darme el parte. El médico nos ha dicho que el abuelo entró en coma.
Mathieu: Acaban de darme el parte. El médico nos ha dicho que el abuelo entró en coma.
Astrid: Oh Dios mío… No puede ser, no… (Llorando)
Judit: Calma amiga, verás como tu abuelo sale de esta.
Frederick: ¿Se sabe quién le atacó?
Mathieu: La policía está investigando… Disculpa, soy Mathieu, el hermano de Astrid.
Frederick: Lamento que nos tengamos que conocer en estas circustancias.
Ambos chicos se dan un apretón de manos.
Astrid: ¡Seguro fue Philippe, abuela!! Ese desgraciado me
odia, está despechado. Seguro el abuelo le despidió y se vengó, capaz y lo hizo para hacerme daño. Ese chico está mal de la cabeza. Hazme caso.
Mathieu: ¿Philippe? ¿Estás hablando en serio?
Astrid: ¿Quién más pudo ser Mathieu? ¿Quién? Tuvo que ser Philippe. No me cabe la menor duda.
Judit: Astrid va a estar en lo cierto, yo también opino como ella.
Mathieu: ¿Philippe? ¿Estás hablando en serio?
Astrid: ¿Quién más pudo ser Mathieu? ¿Quién? Tuvo que ser Philippe. No me cabe la menor duda.
Judit: Astrid va a estar en lo cierto, yo también opino como ella.
Frederick: ¿Sería capaz de algo así ese tipo? ¿Pero qué clase de criminal resultó el tal Philippe entonces?
Judit: Yo ya me creo cualquier cosa, chicos.
Eva: La policía ha ido a su casa para hablar con él. Philippe debería
estar en la granja trabajando hoy pero no ha aparecido. No dan con él.
Astrid: Blanco y en botella, él fue quién atacó al abuelo. ¡Ese desgraciado va a pagar por lo que hizo!!
Mathieu: Espero la policía lo encuentre cuanto antes... no puedo creer que... ¿Philippe?
Astrid: Blanco y en botella, él fue quién atacó al abuelo. ¡Ese desgraciado va a pagar por lo que hizo!!
Mathieu: Espero la policía lo encuentre cuanto antes... no puedo creer que... ¿Philippe?
Frederick: Entonces puede que Astrid tenga razón. Ojalá lo
atrapen. De ser él el autor de los hechos tendrá que pagar con la justicia.
Astrid: Ahora lo único que me importa es que el abuelo se
ponga bien y supere esta situación. Espero que salga del coma pronto.
Eva: El doctor dice que puede ser cuestión de horas, días, semanas…
Mathieu: Meses… Eso nunca se sabe.
Astrid: Ay no… (Angustiada)
Eva: Voy a tener que contratar otro empleado ya mismo, yo sola no puedo llevar la granja.
Mathieu: No te preocupes, abuela. Para eso estoy yo.
Eva: Tu empezarás la universidad en Toronto en pocas semanas.
Mathieu: No importa, ya veremos lo que hago. Ahora lo único que nos interesa es que el abuelo se recupere.
Eva: No hijo, tú tienes que seguir tus estudios... No se hable más.
Astrid: Tranquila yo misma mañana pondré un anuncio en el pueblo.
Frederick: Tal vez yo les pueda echar una mano este fin de semana en lo que pueda. No tengo ni idea de fincas ni ganadería pero...
Mathieu: Gracias Frederick.
Eva: Gracias Frederick. Sería de gran ayuda mientras llega alguien. Ahora sin Philippe ni Jacques... Dios mío que caos...
Eva: Voy a tener que contratar otro empleado ya mismo, yo sola no puedo llevar la granja.
Mathieu: No te preocupes, abuela. Para eso estoy yo.
Eva: Tu empezarás la universidad en Toronto en pocas semanas.
Mathieu: No importa, ya veremos lo que hago. Ahora lo único que nos interesa es que el abuelo se recupere.
Eva: No hijo, tú tienes que seguir tus estudios... No se hable más.
Astrid: Tranquila yo misma mañana pondré un anuncio en el pueblo.
Frederick: Tal vez yo les pueda echar una mano este fin de semana en lo que pueda. No tengo ni idea de fincas ni ganadería pero...
Mathieu: Gracias Frederick.
Eva: Gracias Frederick. Sería de gran ayuda mientras llega alguien. Ahora sin Philippe ni Jacques... Dios mío que caos...
Frederick: Doña Eva, si quiere la llevo a la granja en mi
coche. Imagino estará muy cansada de estar acá.
Eva: Sí, hijo, muchas gracias, claro que me iré contigo.
Mathieu: Yo también marcho con ellos para el pueblo.
Mathieu: Yo también marcho con ellos para el pueblo.
Judit: Astrid y yo nos quedamos acá, pasaremos toda la noche
al pendiente. A ver si pronto nos dejan entrar a ver a Jacques.
Astrid: Gracias, amiga.
Frederick: Regresaré enseguida, en cuanto deje a tu abuela y a tu hermano en
su casa, Astrid. Nos vamos.
Eva: Yo te indico el camino, no te preocupes, Frederick.
Frederick: Tranquila, ya conozco donde queda la granja Lambert. (Sonríe) Vamos…
Cuando Eva, Mathieu y Frederick ya se marchan...
Judit: Espero tu abuela se dé cuenta de que Frederick es un
buen muchacho y abra los ojos respecto al desgraciado de Philippe.
Astrid: Eso espero, Judit.
TORONTO, ONTARIO, CANADÁ
EXT. / CALLE / NOCHE
EXT. / CALLE / NOCHE
Kevin está hablando en una calle del centro con la madre de su amigo Frederick.


Victoria: No me dijo nada, que raro este chico.
Kevin: Frederick me envió un mensaje para decírmelo. Al
parecer el abuelo de Astrid se puso mal, le asaltaron o algo así. Lo tuvieron
que ingresar en un hospital de por allá.
Victoria: Entiendo, pobre hombre, espero se recupere pronto.
Intentaré llamar a Frederick a ver si me cuenta algo más. Gracias por avisarme,
Kevin.
Kevin: De nada, nos vemos. (Se va)
MONTREAL, QUÉBEC, CANADÁ
INT. / HOSPITAL CENTRAL, HABITACIÓN DE JACQUES / NOCHE
INT. / HOSPITAL CENTRAL, HABITACIÓN DE JACQUES / NOCHE
Astrid y Judit velan el sueño de Jacques. El pobre hombre
está inmerso en un estado de coma, ajeno al mundo real. Afortunadamente ha
sobrevivido al golpe que Philippe le propinó en la cabeza, pero está muy grave.


Judit: Tú tranquila, Astrid. Tranquila. Verás como se pondrá
bien.
Astrid: Dios te oiga, Judit. Estoy muy preocupada por mi
abuelo.
En ese momento entra Frederick en la habitación.

Frederick: Hola chicas. ¿Cómo está el abuelo?
Astrid: Mal, Frederick… (Llorando)
Frederick: No llores, cariño. Ven conmigo, deberías comer
algo, es ya tarde.
Judit: Haz caso a tu novio, amiga, debes cenar un poco. Yo
me quedo con tu abuelo, ve tranquila.
Astrid: Vuelvo enseguida. Gracias Judit. (Se marcha con Frederick)
INT. / HOSPITAL CENTRAL, CAFETERÍA / NOCHE
Sentados a una mesa de la cafetería del hospital, Frederick y Astrid conversan.
Astrid: Si le pasa algo a mi abuelo te juro que me muero, él
ha sido como un padre para mí.
Frederick: Lo sé, me has hablando tanto de él.
Astrid: La policía me ha dicho que Philippe es sospechoso del
ataque, ya que hallaron huellas suyas en la pala, pero no lo encuentran por ninguna parte. Tal vez haya huido del pueblo.
Frederick: Lo encontrarán, ya lo verás.
Astrid: No tengo ni hambre, soy incapaz de probar bocado.
Frederick: Tienes que comer, así no podrás ayudar a tu
abuelo. Tienes que estar fuerte.
Astrid: ¿Sabes? Judit se sintió muy mal con el desplante de
Kevin. No se lo merecía.
Frederick: Kevin es algo superficial con las chicas pero no
es mala persona.
Astrid: No digo que lo sea pero se portó muy grosero. Judit
está muy dolida. Está acomplejada por su peso y… tú sabes. Es lo que le faltaba para acabarla de hundir más.
Frederick: Lo siento… A mí me cae genial. Se ve que es una
buena amiga, pero... Si a Kevin no le gusta, no se puede hacer nada, Astrid. El amor es así.
Astrid: Lo sé...
Astrid: Lo sé...
INT. / HOSPITAL CENTRAL, HABITACIÓN / NOCHE
Judit está medio dormida en una butaca. En esto entra un
chico, un joven médico.


Michael: Buenas noches, disculpe, vengo a chequear al
paciente. (Sonríe amable)
Judit: Ho… hola… (Sonríe al verle)
Michael: No quería molestarla. Veo que está cansada, debería
ir a casa a dormir, mejor.
Judit: No puedo, estoy esperando a una amiga. Es su abuelo.
Michael: Vaya, cuanto lo siento. Se ve que el señor le
importa mucho a usted también.
Judit: Por favor, háblame de tú. ¿Sí? Somos casi de la misma edad,
jeje.
Michael: Jajaja, pues tienes razón. Disculpa no me he
presentado. Me llamo Michael.
Judit: Judit. Encantada de conocerte, Michael.
Michael: Soy de Trois-Rivieres, hace poco que me mudé a Montreal por trabajo. Apenas llevo dos meses en este hospital.
Judit: Entiendo… (Pensando: Es tan guapo… pero jamás se
fijaría en una gorda como yo)
Michael: ¿Quieres tomar un café? En el pasillo hay una
máquina. No son la gran cosa pero para pasar la noche, valen. ¿Quieres? Yo te
invito.
Judit: ¿En serio? (Sonríe ilusionada)
Michael: ¡Claro mujer!! Vamos, no tardaremos nada.
Y ambos salen de la habitación conversando. ¿Será que Michael
si se fije en ella como mujer?
UN MES DESPUÉS
SAINT ANDRÉ, QUÉBEC, CANADÁ
INT. / GRANJA LAMBERT, COCINA / DÍA
INT. / GRANJA LAMBERT, COCINA / DÍA
Ha transcurrido un mes desde el ataque de Philippe a Jacques. Hoy, Astrid está hablando con su abuela en la cocina. La chica
termina de guardar unas cosas en una maleta.


Eva: No te preocupes por tu abuelo. Parece que va mejor
aunque siga en coma. Ahora en cuanto te vayas, Judit me llevará en su coche al
hospital.
Astrid: Me da pena que Judit no pueda acompañarme a Chicago para el concurso de saltos. Pero bueno…
Eva: Ten cuidado conduciendo con el remolque del caballo.
Vete despacio.
Astrid: Lo sé, abuela, no te preocupes. Iré lenta pero
segura.
Eva: ¿Va a ir contigo Frederick a Estados Unidos, hija?
Astrid: Sí, así es. Le recogeré en Toronto ya que me
queda de camino. Luego cruzaremos la frontera.
Eva: Buen viaje, cualquier cosa yo te llamo, ve tranquila.
Astrid: Un beso, abuela. (Se besan en las mejillas)
Eva: Nos vemos en unos días. (Sonríe)
Astrid: ¡Chao!! (Tomando su bolso y su maleta se va)
EXT. / GRANJA LAMBERT, PATIO / DÍA
EXT. / GRANJA LAMBERT, PATIO / DÍA
En el patio, Astrid guarda el equipaje en el maletero de su
coche. Tras él va enganchado un remolque para caballos, donde la joven lleva a
uno de los suyos.

Astrid tiene que viajar a la ciudad de Chicago, en Estados Unidos, donde va a competir en un concurso de saltos hípicos.

Astrid tiene que viajar a la ciudad de Chicago, en Estados Unidos, donde va a competir en un concurso de saltos hípicos.
MONTREAL, QUÉBEC, CANADÁ


EXT. / CALLE / DÍA
Un par de agentes de policía abordan a Philippe en plena calle.

Policía1: ¿Es usted Philippe Fournier, cierto?
Philippe: Sí… sí… (Nervioso) ¿Algún problema, agente?
Policía2: Queda usted arrestado por agresión contra la
persona de Jacques Lambert. Tiene derecho a permanecer en silencio…
Mientras el agente le lee sus derechos y le pone las
esposas, Philippe les grita.
Philippe: ¡Están cometiendo un terrible, error!! ¡Yo no he
hecho nada!!! ¡Nada!!! Soy inocente.
Policía1: Eso habrá que demostrarlo, señor. La nieta del
herido está segura que fue usted.
Philippe: ¿Herido? ¿No está muerto ese viejo? No puede ser.
Policía2: O sea que sí fue usted… (Sonríe)
Policía1: El señor Lambert se encuentra en coma en un
hospital pero en cuanto despierte, él mismo podrá darnos su declaración. Aunque
parece ser que ya usted ha confirmado que…
Philippe: ¡Yo no he dicho nada!! ¿Qué dicen? ¡Están locos!!!
Policía2: Andando al coche patrulla. Vamos.
Ambos agentes se lo llevan preso a comisaría.
CHICAGO, ILLINOIS, ESTADOS UNIDOS


INT. / HOTEL, PASILLO / NOCHE
Astrid y Frederick han llegado al hotel, ambos conversan en
el pasillo, frente a las puertas de sus respectivas habitaciones.


Frederick: Espero que tu caballo pase buena noche en las
cuadras del centro hípico. Mañana va a ser un gran día, estoy deseando verte
saltar con “Thunder”. (pronunciado "zánder")
Astrid: ¿Tú no sabes montar a caballo, mi amor?
Frederick: No, nada… Me vas a tener que enseñar, jajaja.
Astrid: Jajaja. Ay Frederick… (Sonríe dulce)
Frederick: Bueno pues… nos vemos mañana, que descanses.
Astrid: Hasta mañana…
Ambos abren las puertas de sus habitaciones pero….
Frederick: Astrid…
Astrid: ¿Sí? (Volteando)
En ese instante Frederick la toma de la cintura y la besa
apasionadamente. La chica se deja llevar y los dos se besan sin descanso en ese
pasillo.
Frederick: Te quiero.
Astrid. Y yo a ti, mi amor.
INT. / HOTEL, HABITACIÓN / NOCHE
Seguidamente la pareja entra en la habitación de Astrid y
cierran la puerta. Rápidamente Frederick y su novia comienzan a desnudarse mutuamente,
quitándose la ropa. Ella le desabrocha la camisa pasando sus manos por todo el
pecho de él. Frederick la toma de las caderas bajo la falda, besando su escote,
quitándole la blusa. Finalmente ambos terminan casi desnudos. Frederick la carga
contra la pared y se besan con pasión.
El chico se adueña de sus senos, ella le acaricia la
espalda. Astrid y Frederick viven su amor en la penumbra de esa habitación. Poco
después se echan en la cama y comienzan a hacer el amor. Frederick la hace su
mujer despacio pero sin pausa. Ella gime bajo su pecho mientras él la hace
estremecerse de placer. Astrid le abraza, ambos se besan. Poco después ella le
cabalga mientras el chico la toma de las caderas. Tras unos minutos de placer,
finalmente Frederick vuelve a colocarse sobre ella y aumenta el ritmo hasta que
los dos terminan exhaustos y abrazados entre las sábanas.
AL DÍA SIGUIENTE
MONTREAL, QUÉBEC, CANADÁ
INT. / PRISIÓN, SALA DE VISITAS / DÍA
INT. / PRISIÓN, SALA DE VISITAS / DÍA
Samuel conversa con su abogado. Ambos a cada lado de una
mampara de cristal a través de un interfono.


Abogado: Todo está listo para tu nuevo juicio, con suerte
podrás salir de este lugar, Samuel.
Samuel: Que gran noticia, abogado Johnson.
Abogado: Según me han informado el juicio será el próximo
viernes. Es decir en menos de una semana.
Samuel: Quiero hundir a esa maldita juez de Victoria Davis. Esa mujer va a pagar por haberme refundido tras las rejas por veinte
largos años.
Abogado: No te preocupes, ella no va a presidir este juicio. Ahora vive en Londres, al parecer la nombraron embajadora de Canadá en el Reino Unido. Con ella fuera de juego, todo pinta a tu favor.
Samuel: Eso espero, lo que mas deseo es volver a abrazar a
mis hijos y conseguir que mis suegros crean en mi inocencia.
CHICAGO, ILLINOIS, ESTADOS UNIDOS
INT. / HOTEL, HABITACIÓN / DÍA
INT. / HOTEL, HABITACIÓN / DÍA
Astrid y Frederick amanecen abrazados juntos en la cama,
entre las blancas sábanas. La joven le acaricia el torso. El chico despierta y
se besan con ternura.


Astrid: Buenos días… (Sonríe)
Frederick: Buenos días, mi amor. ¿Dormiste bien?
Astrid: Muy bien, estoy tan feliz de estar acá contigo.
Nuestra primera vez juntos fue tan especial…
Frederick: Te quiero… (Se besan)
Astrid: Será mejor que vayas para la ducha. No quiero que
lleguemos tarde al centro hípico.
Frederick: Está bien. (Se levanta de la cama en boxer y se va
al cuarto de baño)
Astrid: Ay este chico. (Sonríe)
La muchacha se levanta de la cama con una sábana envuelta al
cuerpo. En ese momento suena el móvil de Frederick sobre la mesilla de noche.
Astrid: Mi amor, te están llamando al móvil.
Frederick: (Desde el baño) Contesta tu, estoy ya en la ducha.
Astrid: Ok… (Tomando el teléfono) Sí…
Al otro lado de la línea está Victoria, desde su nueva casa en Londres.

Victoria: Hola… ¿Con quién hablo?
Astrid: Hola, soy… soy Astrid, la novia de Frederick.
Victoria: Ahm… Disculpa que les moleste, soy su madre, me
llamo Victoria.
Astrid: ¿Victoria? (Pensando: ¿De que me suena ese nombre
ahora?)
Victoria: Bueno era sólo por saber como estaba mi hijo. Le
dices luego que he llamado. ¿OK?
Astrid: No se preocupe. Yo le digo. Ahora está en la ducha.
Estamos en Chicago.
Victoria: Sí, ya lo sé. Frederick me lo comentó. Espero lo
pasen bien. Un beso, querida.
Astrid: Igualmente. Chao. (Terminando la llamada) Victoria…
¿De qué me suena ese nombre? Victoria... Ah, ya... así se llamaba la juez que dijo mi padre... que casualidades más desacertadas...
Y es que nuestra protagonista no se imagina que Victoria, la
madre de su novio, es nada más y nada menos que la juez que metió a su padre preso
hace veinte años. Astrid sabe que la juez se llamaba Victoria pero no se acuerda del apellido.
CONTINUARÁ…
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