
EL DESTINO DE ASTRID
CAPÍTULO 6: LA DECISIÓN DE EVA
MONTREAL, QUÉBEC, CANADÁ

INT. / HOSPITAL CENTRAL, HABITACIÓN / DÍA
Jacques sigue postrado en cama, en estado de coma. Así lleva
más de un mes pero no da señales de mejorar ni despertar. A su lado, sentada en
una silla, está su esposa Eva acompañada de Judit. La joven ha ido a visitar al
abuelo de su mejor amiga.


Judit: A esta hora Astrid ya debe estar en plena competición
de saltos en el centro hípico de Chicago. Me hubiera gustado ir con ella pero me
ha sido imposible por tema de trabajo.
Eva: ¿Trabajas hoy sábado, hija? ¿No que los sábados cierran
todos los bancos?
Judit: Hoy me tocó ir a la oficina a organizar el archivo
con la boba esa de Olivia y la bruja de Jessica. La verdad que cada día llevo
peor trabajar en con esas dos arpías.
Eva: Mi nieta me ha comentado que tampoco le caen muy bien
que digamos. Pero están los trabajos hoy día como para quejarse…
Judit: Eso pienso yo pero es que…
Eva: Judit, hay algo que quiero comentarte. Voy hablar con
Astrid cuando regrese de su viaje pero no sé como se lo vaya a tomar. Lo he pensado
mucho pero creo que será lo mejor para todos…
Judit: ¿De qué se trata, Eva?
Eva: Mi marido está muy mal, el coma podría ser irreversible. El
golpe que recibió en la cabeza fue muy fuerte y según el doctor fue un milagro
que sobreviviera. Bueno, a lo que iba… Mathieu yo no damos abasto, hay mucho que hacer y yo ya soy una mujer de cierta edad… tú
lo sabes. Es muy difícil para mí llevar tanto el trabajo como la administración
ahora. Es por ello que voy a vender la granja.
Judit: ¿Quéee? ¿Pero está hablando en serio Eva?
Eva: Muy en serio, Judit. Astrid ya tiene casi la vida
resuelta, tiene su trabajo, su novio, y seguro pronto se irán a vivir juntos…
Voy a poner un anuncio para vender la granja, todo, la casa, las tierras, las 70
vacas y todo el ganado joven. Absolutamente todo.
Judit: ¿Está segura de dicha decisión? ¿Y si Jacques mejora y
sale del coma? ¿Qué le va a decir?
Eva: Voy a ser sincera contigo, Judit. El médico estuvo aquí
hace una hora y me dijo que Jacques está muy mal y que podría no salir de ese
estado. (Se le saltan las lágrimas) Podría fallecer en cualquier momento, mi
niña. (Llorando)
Judit: Dios mío… (Preocupada se lleva una mano a la boca)
SAINT ANDRÉ, QUÉBEC, CANADÁ
INT. / RESTAURANTE / DÍA
Jessica y Olivia conversan sentadas a una mesa mientras almuerzan.


Olivia: Voy a dejar el banco, amiga, me ha salido una buena
oferta de trabajo en Vancouver.
Jessica: ¿En Vancouver? ¿Y eso? No me habías comentado
nada, Olivia. ¿En serio has decidido mudarte al otro extremo del país?
Olivia: Ha sido todo muy rápido, empiezo dentro de pocos
días en otro banco. Así que me mudo a la capital mañana mismo.
Jessica: Bueno pues ójala te vaya bien por allá. La verdad
te voy a echar mucho de menos. ¿A quién le voy a contar los cotilleos, jajaja?
Olivia: Tienes que mantenerme informada sobre la bobita y
Frederick.
Jessica: La foca obesa de Judit me dijo que estaban
juntos en Chicago a un concurso de saltos de caballo o no se qué cosa.
CHICAGO, ILLINOIS, ESTADOS UNIDOS


EXT. / CENTRO HÍPICO, PISTA DE SALTOS / DÍA
Varios jinetes compiten con sus animales en el centro hípico
de la ciudad estadounidense. En un patio anexo, Astrid, montada en su caballo y vestida
de amazona profesional, conversa con su novio Frederick. La joven está a punto
de salir a la pista para competir.



Frederik: Que tengas mucha suerte, mi amor. Estoy seguro de
que vas a ganar, ya lo verás. (Sonríe)
Astrid: Espero hacer una buena participación.
En ese momento se escucha una voz masculina por megafonía
anunciando a la siguiente jinete.
Megafonía: ¡Y a continuación demos un fuerte aplauso a la
joven Astrid Durand y a su caballo “Thunder”!
Comienza a oírse una suave música de fondo. La gente aplaude
a la joven desde las gradas. Astrid guía las riendas del caballo y comienza su
recorrido por la pista de tierra. El primer salto le sale perfecto y continúa
su camino hacia el siguiente obstáculo el cual rebasa sin dificultad. Toca el
turno del tercer salto, el cuarto…. Desde la valla del público, Frederick la
mira y habla en voz baja.
Frederick: Vamos… sé que puedes hacerlo Astrid.
La muchacha sigue su recorrido a caballo, saltando los
diversos obstáculos del recorrido del concurso. En uno de ellos el caballo toca
con sus patas traseras el palo de una valla. Dicho palo cae a tierra.
Frederick: ¡Ihhh!!!
Nuestra protagonista continúa su participación en el
concurso de saltos hípicos. Astrid habla con su caballo mientras le acaricia el cuello con mucho cariño.
Astrid: Tranquilo “Thunder”, lo estás haciendo muy bien…
Ambos prosiguen el concurso ante la atenta mirada de
Frederick, del público y del resto de participantes. Minutos después termina la prueba y...
EXT. / CENTRO HÍPICO, PATIO / DÍA
Astrid desmonta de su caballo y habla con Frederick. Ambos se abrazan.


Frederik: Estuviste sensacional, mi amor. Seguro tienes una
alta puntuación.
Astrid: ¿Tú crees? Estoy muy nerviosa, me muero por conocer
los resultados del jurado.
Frederik: Y yo.
En ese momento suena el móvil de Astrid, la joven toma la
llamada.
Astrid: ¿Sí? Dime Judit. (Sonríe)
Judit: Hola amiga. ¿Qué tal el concurso? ¿Ya acabaste?
Astrid: Sí, estamos esperando las notas de los jueces. ¿Qué
tal sigue mi abuelo?
Judit: Acabo de estar en el hospital a visitarlo. Está como
siempre, parece que nunca va a despertar.
Astrid: Pobre… (Triste)
Judit: Te llamaba porque hay algo que debes saber. Tu abuela
piensa contártelo cuando vuelvas pero creí que deberías saberlo hoy.
Astrid: ¿Saber el qué, Judit?
Judit: Eva quiere vender la granja, amiga.
Astrid: ¿Qué dices? ¿Vender la granja? (Alucinada) ¿Pero se ha vuelto loca o que demonios le pasa ahora a esa mujer? No puede ser...
La joven se queda petrificada ante la mirada de su novio.
Astrid no sabe como reaccionar a tal noticia.
INT. / PRISIÓN, PATIO / DÍA
Mientras tanto no muy lejos de allí, en la prisión de Montreal, Philippe se ha encontrado con Samuel en la cárcel. Ambos hombres discuten.


Philippe: Vaya, vaya, vaya... pero qué pequeño es el mundo. Mira por donde y me voy a encontrar con el papá de la susodicha... ¿Así que tú eres Samuel Durand? ¿El asesino que mató a su mujer hace veinte años? (Sonríe burlándose)
Samuel: Ya mi hija me dijo quién eras cuando te detuvieron y te metieron aquí, porque habías atacado a su abuelo. ¡Eres un desgraciado miserable!! Te voy a romper la cara, maldito criminal.
Philippe: ¿Tú y cuantos más? Más vale te metas en tus asuntos y te preocupes de lo tuyo que llevas dos décadas aquí dentro y todo por haber asesinado a tu esposa, a la madre de Astrid. ¡Aquí el único asesino que hay eres tú, infeliz!!
Samuel: ¡Cállate bastardo!
En ese momento Samuel le propina un fortísimo puñetazo y ambos hombres se enzarzan en una fuerte pelea. Rápidamente dos guardias de seguridad de la prisión se acercan corriendo para separarlos ante la mirada y los ánimos de los demás reclusos que presenciaban la pelea.
INT. / PRISIÓN, PATIO / DÍA
Mientras tanto no muy lejos de allí, en la prisión de Montreal, Philippe se ha encontrado con Samuel en la cárcel. Ambos hombres discuten.


Philippe: Vaya, vaya, vaya... pero qué pequeño es el mundo. Mira por donde y me voy a encontrar con el papá de la susodicha... ¿Así que tú eres Samuel Durand? ¿El asesino que mató a su mujer hace veinte años? (Sonríe burlándose)
Samuel: Ya mi hija me dijo quién eras cuando te detuvieron y te metieron aquí, porque habías atacado a su abuelo. ¡Eres un desgraciado miserable!! Te voy a romper la cara, maldito criminal.
Philippe: ¿Tú y cuantos más? Más vale te metas en tus asuntos y te preocupes de lo tuyo que llevas dos décadas aquí dentro y todo por haber asesinado a tu esposa, a la madre de Astrid. ¡Aquí el único asesino que hay eres tú, infeliz!!
Samuel: ¡Cállate bastardo!
En ese momento Samuel le propina un fortísimo puñetazo y ambos hombres se enzarzan en una fuerte pelea. Rápidamente dos guardias de seguridad de la prisión se acercan corriendo para separarlos ante la mirada y los ánimos de los demás reclusos que presenciaban la pelea.
DÍAS DESPUÉS
SAINT ANDRÉ, QUÉBEC, CANADÁ
INT. / GRANJA LAMBERT, COCINA / DÍA
SAINT ANDRÉ, QUÉBEC, CANADÁ
INT. / GRANJA LAMBERT, COCINA / DÍA
Astrid discute con su abuela en la cocina de la casa acompañada por Mathieu. Eva
está poniendo los platos sobre la mesa y terminando de hacer la comida.



Eva: No te esperaba hasta la noche, hija. ¿Pasó algo?
Astrid: Quedé segunda en el certamen pero no es de eso de lo
que quería hablarte. Judit me llamó Por teléfono y me contó lo que has
decidido hacer. No me lo podía creer.
Eva: Iba a decírtelo hoy, Astrid, en cuanto llegaras.
Astrid: ¿Cómo has podido tomar una decisión tan importante así
sin el abuelo?
Mathieu: Eso mismo digo yo... ¿Te volviste completamente loca o qué te pasa, abuela? ¿Has perdido el juicio?
Astrid: ¡Habla de una vez!!!
En ese preciso instante su abuela deja unos platos con rabia sobre la mesa y le dirige la mirada a su nieta.
Mathieu: Eso mismo digo yo... ¿Te volviste completamente loca o qué te pasa, abuela? ¿Has perdido el juicio?
Astrid: ¡Habla de una vez!!!
En ese preciso instante su abuela deja unos platos con rabia sobre la mesa y le dirige la mirada a su nieta.
Eva: ¡Bueno ya basta! No soy una niña para que me estén diciendo lo que debo o no debo hacer con esta propiedad.
Mathieu: Perdona, abuela, pero te recuerdo que todo esto también es nuestro, es la herencia de mi madre que en paz descanse.
Astrid: Por lo tanto Mathieu y yo tenemos todo el derecho a opinar, es más, sin nuestro consentimiento, tú no puedes vender nada. ¿Me oyes? ¡Nada!
Eva: Mira hija, yo sola no puedo llevar la granja. ¿Es que no te das cuenta?
Mathieu: Perdona, abuela, pero te recuerdo que todo esto también es nuestro, es la herencia de mi madre que en paz descanse.
Astrid: Por lo tanto Mathieu y yo tenemos todo el derecho a opinar, es más, sin nuestro consentimiento, tú no puedes vender nada. ¿Me oyes? ¡Nada!
Eva: Mira hija, yo sola no puedo llevar la granja. ¿Es que no te das cuenta?
Astrid: Tienes a Mathieu, él dice que mientras el abuelo esté en coma se hará cargo de...
Eva: No es suficiente y no puedo pagar a otro empleado.
Apenas si puedo hacer frente a todos los gastos que tenemos. Hace falta otro peón y no podemos pagarlo.
Astrid: Pero abuela, no puedes vender la granja. El abuelo
va a salir del coma, ya lo verás.
Eva: ¿Y si no sale, qué? ¿Quéee?
Mathieu: Debes confiar en los médicos.
Eva: Precisamente por los médicos es que he tomado esta
decisión. Tu abuelo podría no salir de ese estado nunca o fallecer cualquier
día de estos.
Astrid: ¿Quéee?
Eva: Lo que oyes, Jacques está muy mal, hija, muy mal.
Astrid: ¿Y que vas a hacer si vendes la granja?
Mathieu: Eso mismo digo yo... ¿A dónde vamos a irnos a vivir?
Mathieu: Eso mismo digo yo... ¿A dónde vamos a irnos a vivir?
Eva: Hay muchas casas en el pueblo donde podemos mudarnos,
eso no es problema. Con el dinero que nos den por esta propiedad, podremos comprar lo que nos dé la gana.
Mathieu: No vas a vender la granja, abuela. No lo voy a permitir. Le juré al abuelo que algún día yo me haría cargo de todo esto, ese es mi sueño.
Eva: Tú lo que tienes que hacer es ir a la universidad y no se hable más del asunto. Ya cállate de una vez.
Mathieu: ¡No me da la gana callarme!!!
Mathieu: No vas a vender la granja, abuela. No lo voy a permitir. Le juré al abuelo que algún día yo me haría cargo de todo esto, ese es mi sueño.
Eva: Tú lo que tienes que hacer es ir a la universidad y no se hable más del asunto. Ya cállate de una vez.
Mathieu: ¡No me da la gana callarme!!!
Astrid: Cálmate Mathieu... por favor. Pero yo no quiero irme al pueblo, abuela, prefiero vivir
aquí en el campo.
Eva: No insistas Astrid. Mañana viene un posible comprador a
visitar la granja. Espero poder sacar un buen precio por todo y poder vivir
tranquila y sin sobresaltos.
Astrid: No puedes hacerle esto al abuelo. ¡No puedes!! ¡No
vas a venderla!!
Eva: ¡Tú no eres nadie para decirme lo que puedo o no puedo
hacer! ¿Te queda claro?
Astrid: ¡Soy tu nieta!! ¿Cómo puedes hablarme así? No te
reconozco, abuela, en verdad que no. Primero no te caía bien mi novio, y ahora
sales con lo de vender la granja. Definitivamente has perdido el juicio. Estás loca. Llevas amargada toda la vida por la muerte de mi mamá y ahora sales con esto. ¡Ya estoy harta! ¿Me oyes?
Eva: Tu abuelo está incapacitado para tomar ninguna
decisión, así que soy yo la que debe velar por esta familia.
Astrid: Claro, vendiendo lo que tantos años le costó al
abuelo sacar a flote. Esta granja es su vida. ¿Es que no lo entiendes? ¿Qué le
dirás si despierta del coma y ve que ya no la tiene? ¡Dime!!!
Eva: La decisión está tomada.
Astrid: Esto es increíble…. (Se va a su cuarto muy enojada)
TORONTO, ONTARIO, CANADÁ

INT. / CASA DE FREDERICK, SALÓN / DÍA
Frederik está hablando con su madre por teléfono. La juez Davis se encuentra en Londres, sentada a la mesa de su despacho de la embajada canadiense allá.


Victoria: Me alegro lo pasaran bien en Chicago. Lástima que tu
novia no ganase pero así son esos concursos.
Frederick: Astrid lo hizo muy bien pero había jinetes muy
buenos.
Victoria: ¿Qué tal está su abuelo?
Frederick: El pobre sigue en coma en el hospital, no
saben cuando despertará. Al parecer está muy grave.
Victoria: Lo siento… ¿Sabes? Había pensado que cuando regrese a Canadá dentro de unos meses ir a visitarle y de paso conocer a tu chica. Si te parece bien.
Frederick: ¿En serio? Me encantaría que Astrid y tú se
conocieran, mamá. Estoy deseando presentaros.
Victoria: Pues no se hable más, en navidad estaré por allá. (Sonríe)
Frederick: ¡Genial! (Sonríe)
MONTREAL ,QUÉBEC, CANADÁ
INT. / PRISIÓN, SALA DE VISITAS / DÍA
Jessica ha ido a hablar con Philippe quién está preso por
haber intentado matar a Jacques. Ambos conversan en la sala de visitas.


Philippe: Necesito que me ayudes, Jessica, tienes que sacarme
de este lugar.
Jessica: ¿Y qué quieres que haga? Casi matas al abuelo de la
boba esa de Astrid.
Philippe: Si me ayudas a pagar la fianza te juro que te
ayudaré a separar a esa estúpida de su adorado Frederick. Olivia me dijo que te
gusta ese tipo.
Jessica: ¿Qué harías para ayudarme a separarlos?
Philippe: Tú sácame de aquí primero. ¿OK? Y yo voy a cobrarle a Astrid el haberme rechazado como lo hizo.
UNA SEMANA DESPUÉS
MONTREAL, QUÉBEC, CANADÁ

MONTREAL, QUÉBEC, CANADÁ

INT. / JUZGADOS, PASILLOS / DÍA
Samuel y su abogado salen de la sala donde se ha celebrado
el juicio. Ambos conversan.


Abogado: El fiscal no tiene nada que hacer. Las pruebas que
se presentaron hace veinte años eran falsas y vamos a demostrar que Victoria Davis te condenó por despecho. Para vengarse de tí.
Samuel: ¿Crees que debo contarle al jurado sobre mi relación
con ella? Sobre que esa desgraciada quería conmigo y...
Abogado: Por supuesto, deben saber toda la verdad. Vamos a
desenmascarar a esa mujer.
Samuel: He llegado a pensar que fue ella quien mató a mi
esposa Marion. Pero no tengo pruebas. Estoy casi seguro que Victoria tuvo algo que ver con aquel atropello. Si no fue ella personalmente, bien pudo mandar a alguien a hacerlo. La creo capaz de todo ya.
Abogado: Pues habrá que investigarla. Vamos a descubrir
quien fue el asesino de tu esposa, Samuel.
SAINT ANDRÉ, QUÉBEC, CANADÁ
INT. / OFICINA BANCARIA / DÍA
Jessica y Judit conversan mientras terminan de realizar unas tareas en sus respectivos computadores.


Judit: Pues no voy a extrañar a Olivia, la verdad, que bien que se largó a Vancouver...
Jessica: Pero Philippe si que va a regresar querida... Hoy mismo salía de prisión.
Judit: ¿Quéee? (Alucinada) ¿No que lo habían detenido por intentar asesinar a Jacques?
Jessica: La policía no encontró pruebas suficientes para inculparle, las huellas de la pala no significaron nada ya que Philippe trabajaba en la finca de los Lambert y había huellas suyas en todas las herramientas de trabajo.
Judit: No me lo puedo creer... (Sorprendida)
Jessica: Además que estaba preso bajo fianza, y alguien la pagó. (Si supieras que fui yo, estúpida ballena)
Judit: Dios mío... Philippe está en la calle. Debo avisar cuanto antes a Astrid...
INT. / CASA LAMBERT, PASILLO / DÍA

Astrid acaba de salir del cuarto de baño envuelta en una toalla al cuerpo. Phillippe la aborda en el pasillo de la casa. La joven grita horrorizada...


Astrid: ¡Ahhhh!!!! !AHHHHHHHH!!!
Philippe: Ahora es que vas a ser mía, desgraciada miserable... Tus abuelos y tu hermano no están en la casa, estamos solos. Y tu adorado Frederick se encuentra a cientos de kilómetros de aquí.
Astrid: ¡Suéltame cerdo!!! ¡Auxiliooooo!!! ¡Ayudaaaa!!!
El villano le suelta una brutal y sonora bofetada que la cruza la cara. Escuchamos música incidental.
Philippe: ¡CÁLLATE LA BOCA MALDITA PERRA!!! ¡Te juro por Dios que hoy vas a ser mía, quieras o no!!!
El tipo la lleva a la fuerza hacia el dormitorio. Astrid grita aterrorizada, los chillidos se escuchan en toda la casa.
Astrid: ¡Noooo!!! ¡NO ME TOQUES, DESGRACIADO, SUÉLTAME!!! ¡Noooo!!! ¡NOOOOOOO!!!!
Escuchamos música incidental. En ese momento aparece por la puerta del dormitorio Mathieu, armado con un atizador de la chimenea de la sala. El muchacho increpa a Philippe.

Mathieu: ¿Se puede saber que haces desgraciado? (Amenazante)
Astrid: ¡Mathieu!!! (Angustiada y muy nerviosa en la cama)
Philippe: ¿Qué demonios...?
Justo cuando Philippe se da la vuelta para ver a Mathieu, el chico le sacude brutalmente con el atizador en la cara al villano. Escuchamos música incidental.
Mathieu: ¡Suelta a mi hermana pedazo de cabrón!!!
SAINT ANDRÉ, QUÉBEC, CANADÁ
INT. / OFICINA BANCARIA / DÍA
Jessica y Judit conversan mientras terminan de realizar unas tareas en sus respectivos computadores.


Judit: Pues no voy a extrañar a Olivia, la verdad, que bien que se largó a Vancouver...
Jessica: Pero Philippe si que va a regresar querida... Hoy mismo salía de prisión.
Judit: ¿Quéee? (Alucinada) ¿No que lo habían detenido por intentar asesinar a Jacques?
Jessica: La policía no encontró pruebas suficientes para inculparle, las huellas de la pala no significaron nada ya que Philippe trabajaba en la finca de los Lambert y había huellas suyas en todas las herramientas de trabajo.
Judit: No me lo puedo creer... (Sorprendida)
Jessica: Además que estaba preso bajo fianza, y alguien la pagó. (Si supieras que fui yo, estúpida ballena)
Judit: Dios mío... Philippe está en la calle. Debo avisar cuanto antes a Astrid...
INT. / CASA LAMBERT, PASILLO / DÍA
Astrid acaba de salir del cuarto de baño envuelta en una toalla al cuerpo. Phillippe la aborda en el pasillo de la casa. La joven grita horrorizada...


Astrid: ¡Ahhhh!!!! !AHHHHHHHH!!!
Philippe: Ahora es que vas a ser mía, desgraciada miserable... Tus abuelos y tu hermano no están en la casa, estamos solos. Y tu adorado Frederick se encuentra a cientos de kilómetros de aquí.
Astrid: ¡Suéltame cerdo!!! ¡Auxiliooooo!!! ¡Ayudaaaa!!!
El villano le suelta una brutal y sonora bofetada que la cruza la cara. Escuchamos música incidental.
Philippe: ¡CÁLLATE LA BOCA MALDITA PERRA!!! ¡Te juro por Dios que hoy vas a ser mía, quieras o no!!!
El tipo la lleva a la fuerza hacia el dormitorio. Astrid grita aterrorizada, los chillidos se escuchan en toda la casa.
Astrid: ¡Noooo!!! ¡NO ME TOQUES, DESGRACIADO, SUÉLTAME!!! ¡Noooo!!! ¡NOOOOOOO!!!!
Escuchamos música incidental. En ese momento aparece por la puerta del dormitorio Mathieu, armado con un atizador de la chimenea de la sala. El muchacho increpa a Philippe.

Mathieu: ¿Se puede saber que haces desgraciado? (Amenazante)
Astrid: ¡Mathieu!!! (Angustiada y muy nerviosa en la cama)
Philippe: ¿Qué demonios...?
Justo cuando Philippe se da la vuelta para ver a Mathieu, el chico le sacude brutalmente con el atizador en la cara al villano. Escuchamos música incidental.
Mathieu: ¡Suelta a mi hermana pedazo de cabrón!!!
CONTINUARÁ…
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